Pilar, la novia de traje

 Muchas de vosotras caísteis rendidas al look de Pilar cuando os enseñé una de las fotos de su boda en Instagram y hoy os traigo el reportaje completo. Casarse en los tiempos que corren es para muchos una suerte y a pesar de no poder celebrarlo como se ha hecho hasta hace casi un año, el amor siempre ha prevalecido sobre todas las cosas, y eso, sin duda alguna, es lo bonito de las relaciones y de este complejo momento. 

Pilar y Antonio se conocían desde hace muchísimos años, comparten amigos en común y eso hizo que cada vez estuvieran más cerca el uno del otro dándose cuenta de que entre ellos existía algo especial. "Lo nuestro no fue un flechazo. Las cosas han ido muy poco a poco hasta llegar este momento en el que estamos inmensamente felices". 

Ahora, seis años después, un frío 8 de enero se han dado el sí quiero en uno de los sitios, para mí, más mágicos que existen.  

No podían casarse en otro lugar que no fuese Trujillo, sus lugares de nacimiento y donde ambos residen. Siempre han tenido claro que quieren casarse por la iglesia, pero dadas las circunstancias, han decidido celebrar una ceremonia civil e íntima en los juzgados de este emblemático pueblo. 

"Teníamos los papeles arreglados para casarnos desde septiembre, no lo sabía nadie. Estos últimos meses han sido un poco estresante para los dos y lo fuimos dejando. Fue justo a principios del mes de diciembre cuando decidimos retomar el tema y nos hacía especial ilusión que fuera en los días de las vacaciones de Navidad para aprovechar que el hermano de Antonio que vive en Lanzarote estaría en Trujillo". 

Si algo tuvieron claro desde un principio fue que no querían hacer una gran boda "por lo que en nuestro caso el tema covid nos ha venido bien. Todo el mundo se ha alegrado mucho por nosotros y ha comprendido que no podía ser una boda en la que estuviera mucha gente". 

Aún así ha sido inevitable para ellos echar de menos a mucha gente importante en sus vidas, sobre todo familia y amigos más íntimos. "Esperemos que cuando todo esto pase podamos hacer una pequeña celebración en la que podamos brindar con todos nuestros amigos y familiares que han estado muy presentes durante los días previos a través de las miles de flores que han llegado a casa así como mensajes y llamadas". 

Pilar confió en su peluquera de toda la vida y quería que tanto el peinado como el maquillaje fueran muy sencillos y así fue. "Yo casi nunca llevo el pelo recogido y ese día no quería verme disfrazada. Llevé unas ondas muy suaves".

Una de las cosas que más ha gustado en redes sociales cuando publiqué la foto de su boda fue el look escogido para darse el sí quiero. Lució un traje de chaqueta con cuerpo del mismo color de Zara. "Nunca me han gustado mucho los vestidos de novia... siempre que veía uno decía: "ella va muy guapa pero yo no me lo pondría". Cuando tuvimos clara la fecha de la boda busqué mucho por internet, tenía claro que tenía que ser algo sencillo por el tipo de ceremonia que era y la mejor opción era la del traje de chaqueta. Me encantan los trajes y los que me conocen saben que siempre dije que si alguna vez me casaba sería en pantalones y con un ramo... ¡De espárragos!". 

La búsqueda de Pilar fue algo difícil y fue de pura casualidad dar con el traje con el que se dio el sí quiero. Un traje que algunas de vosotras ya habéis bautizado como "muy Carrie Bradshaw". 

"Un día fui a Badajoz con mi madre y estuvimos dando una vuelta para ver si encontraba algo que me gustara o algo de lo que pudiera sacar alguna idea. Cuando ya salíamos de Zara vi unas perchas blancas y me acerqué. Era un traje de chaqueta tipo smoking que me encantó. Al probármelo me vi muy favorecida con lo blanquita que soy. El cuerpo era drapeado y también es de Zara. Lo cierto es que me encantaría decirte que fue un proceso más largo pero fue llegar y pegar", recuerda Pilar que además me cuenta que el pantalón se lo arregló su costurera de toda la vida "y me lo dejó como un guante". 

"Antes de salir de casa, estaba muy nerviosa y tenía mucho frío. Estaba en casa de mi madre y cogí ese cuello de pelo natural que me pareció bastante original y elegante. Tanto mi madre como mis tías que habían venido a casa a verme salir dieron el visto bueno y me lo planté". 

Por lo que a los complementos se refiere, Pilar se decantó por lucir unos pendientes de brillantes que se compró con sus primeros ahorros. Se considera una chica muy minimalista así que explica que "sólo llevaba un anillo con aguamarina y brillantes que era de mi abuela materna y que ahora pertenece a mi madre".  

Otra de las cosas que nadie ha pasado por alto en el look de Pilar han sido sus zapatos. Unos "Manolos" con una historia preciosa detrás. 

"Una de mis mejores amigas de la facultad se casó con "los Manolos". Somos muy fans de 'Sexo en Nueva York' y en cuanto supo que me casaba me ofreció sus zapatos que me estaban ¡perfectos! Siempre quise ponerme esos zapatos algún día y ese fue el mejor posible. Que Rocío me dejara sus zapatos, que son una joya" es el mejor regalo de boda que podía hacerme". 

Su mejor amiga desde la infancia, Ángela de Missbone Accessories, se encargó de elaborarle un ramo precioso. 

"Desde que supe que me casaba pensé en ella para que me hiciera un pequeño ramo y ella pensó lo mismo. Casi nos lo dijimos a la vez. Ella me conoce muy bien y sabía que quería algo pequeño y nada ostentoso. Como me fio de ella al 100% dejé que hiciera lo que quisiera. Solo le pedí dos cosas: que fueran flores preservadas para poder conservarlo y que llevara una cinta de terciopelo azul, ya que sabía que me pondría "los Manolos". El ramo es una preciosidad hecho con paniculata, dos tipos de eucalipto y un pequeño toque de lavanda. En el lazo até las alianzas de mis padres. Mi padre falleció hace ya muchos años y quería que estuviera presente de alguna forma. Es un ramo hecho con todo el cariño del mundo y espero que Ángela haga muchos más a partir de este primero". 

La ceremonia se celebró respetando todas las medidas sanitarias y fue muy íntima. Sin embargo, la pareja se encontró con alguna sorpresa que no esperaba y que sin duda les hizo mucha ilusión. 

"Tengo que decir que a pesar de que fue rapidísimo también fue muy emotivo. A la entrada de los juzgados por sorpresa se presentaron tres grandes amigos de Antonio que habían venido de Badajoz solo para vernos y darnos la enhorabuena. No pudieron ni entrar en la ceremonia ni quedarse a comer ya que tuvimos muy en cuenta todas las restricciones como consecuencia del covid. Verlos allí nos emocionó mucho a los dos. ¡Fue un gran detalle!". 

"Durante la celebración del matrimonio mi prima Magdalena, que además era mi testigo, nos leyó unas palabras preciosas. Ella para mí es como una hermana. Puesto que yo no tengo hermanos quería que estuviera presente el día de mi boda. El testigo de Antonio era Javier, un amigo nuestro de toda la vida del que Antonio también fue testigo en su boda". 



"A la salida, también por sorpresa, dos amigas, Virginia y Gema, nos esperaban con arroz y confeti. No me lo esperaba y me hizo muchísima ilusión". 



Daniel Vega, uno de los mejores fotógrafos de la comarca, fue el encargado de inmortalizar el enlace y la pareja no puede estar más feliz con su elección. 





Tras darse el sí quiero, la pareja y sus pocos invitados acudieron a comer al restaurante Asador Corral del Rey. "Desde el primer día les dijimos que comeríamos allí para celebrar nuestra boda y todo fueron facilidades por parte de ellos. Nos prepararon un saloncito precioso donde las 9 personas que estábamos nos sentimos muy a gusto y comimos un espectáculo de comida. Quiero dejar claro que estuvimos sentados separados teniendo en cuenta todas las medidas de seguridad. Para nosotros era muy importante sobre todo para proteger a nuestras madres". 



"Me gustaría destacar la alegría de la gente al enterarse de la noticia que hizo que los días anteriores a la boda fueran muy emocionantes. Las miles de llamadas y mensajes que he recibido así como los ramos de flores que no paraban de llegar. Lo pasamos muy bien durante todo el día. Éramos pocos y faltaba mucha gente pero estábamos muy contentos. Me quedo, sin duda, con la alegría y emoción de nuestras madres y el hermano de Antonio. Que ellas estuviesen bien y a gusto era esencial para nosotros". 

El colofón final fue el manto blanco que Filomena dejó en Trujillo y que para ellos fue tan especial tras más de 10 años sin caer un copo en el pueblo. “Queríamos que nevara y nevó y fue el gran broche final”.

¡Gracias Pilar y Antonio por compartir vuestro sí quiero!



Post relacionados





Comentarios

Entradas populares