La boda de Pipi y Jaime: "Amor a la mexicana entre viñedos".

Hace prácticamente dos meses que no volvía a escribir. Después de un verano de lo más inusual a la vez que bonito vuelvo a la carga con una boda que me apetecía mucho contaros. Pipi y Jaime disfrutaron de un día repleto de felicidad, color y mucho sabor. 
Me gustaría destacar que esta boda se celebró antes de que el coronavirus apareciera en nuestras vidas y por eso ningún invitado lleva mascarilla. Dicho esto espero que disfrutéis de esta boda a la mexicana. 

El Monasterio de Valbuena ubicado en la Ribera del Duero fue testigo de la boda de Pipi y Jaime

El destino quiso que ambos coincidieran por trabajo en México, que se encontraran en una comida de españoles y que sus vidas no se separaran nunca más desde aquel día.  

"Fue un flechazo en toda regla, esas cosas del destino..."


La pedida de mano tuvo lugar en Vilagarcía de Arousa. Fue durante la última noche de sus vacaciones, en la playa...

"Creo que la idea era pedírmelo en un viaje romántico en México pero no pudo esperar. Tan pronto como tuvo el anillo me lo pidió. Fue muy emotivo y divertido por lo nervioso que se puso", recuerda Pipi. 

Para el día de la boda, la novia escogió un pijama blanco de lino de dos piezas con flores granates de Intimissimi


El hilo conductor de todo fue el color granate. Era, de alguna manera, un guiño al lugar de la celebración: La Ribera del Duero, entre viñedos de las mejores bodegas del mundo. 

Miguel de la peluquería Miguel Torres de Valladolid fue el encargado de peinarla. Al principio, Pipi quería el pelo suelto pero finalmente se decantó por lucir una bonita coleta con ondas que dio protagonismo a la espalda de su vestido. 


"El maquillaje me lo hice con Clarins, en el monasterio. Las maquilladoras acudieron a mi habitación donde, además, se encontraban dos de mis mejores amigas. También estaba mi madre, su mejor amiga, una de sus hijas y, por supuesto, mi hermana Elisa con la que me llevo 15 años pero es mi mejor amiga. Fue muy emocionante, recuerdo esos momentos con muchísima alegría porque fue muy, muy divertido". 



El vestido lo firma Sole Alonso e hizo maravillas con él. Al vivir en México, todo el proceso fue muy diferente a lo habitual. 

"Me hizo el vestido en poco más de un mes, fue un proceso muy divertido y una experiencia fabulosa aunque estresante porque todo el mundo me preguntaba por el vestido y yo, a dos meses de la boda, no tenía ni idea de cómo iba a ser". 


Pipi depositó toda su confianza en Sole y estaba más que segura que el vestido fuera como fuera iba a ser maravilloso. 

"En un principio mi idea era comprarme un vestido hecho porque pensaba que no podría hacérmelo a medida a distancia, así que sólo fui a ver vestidos ya creados y acudí al taller de Sole por curiosidad y por insistencia de una amiga. Todo cambió cuando me probé sus diseños y vi la calidad de sus tejidos. Me enamoré completamente pero es que además de hablar con ella dos minutos y ver que había captado a la perfección mi estilo y lo que quería... ¡Lo tuve clarísimo! Lo mejor fue decirme que podía hacerme el vestido en un mes. ¡No podía creerme lo suertuda que era!


"Para diseñarlo partimos de la premisa de que fuera un dos piezas convertible para poder llevar un segundo look en la fiesta sin hacer dos vestidos. 
Siempre me ha encantado la moda retro y sin hablarlo con ella, Sole me supo leer enseguida. El vestido tenía cuello medio que se convertía en un discreto escote en pico a la espalda con grandes botones. El corte era de talle alto y una apertura frontal para que se vieran los zapatos al caminar y darle así un toque más atrevido. Era muy ajustado en la parte del cuerpo, sin mangas y con caída a partir de la cintura hasta los pies, sin nada de cola". 


El diseño era en crepe de seda y además lució un abrigo que hacía de cola y velo con las mangas por encima del codo. 

"Me hacía ilusión llevar algún tipo de velo así que confié en Marcela & Co. Era de crepe blanco como el vestido". 



Las joyas de la novia eran muy significativas para ella. Llevar joyas familiares fue muy especial para ella. 
Escogió unos pendientes de su abuela materna de oro blanco y brillantes en forma de margarita, el anillo de compromiso y una pulsera vintage de oro blanco y brillantes que fue de la pedida de su bisabuela. 




Por lo que a los zapatos se refiere, confió en unas sandalias de Alexandre Birman en tonos nude combinados con un estampado retro en el talón en todos empolvados y burdeos. 

"Los elegí porque me encantaron y eran perfectos para el vestido. Era una elección importantísima ya que soy una fanática de los zapatos y además se iban a ver mucho gracias a la apertura frontal del vestido". 



Del ramo se encargó el equipo de Bergamota. Pipi quería que la flor principal fueran las margaritas y que, además, tuviera toques en burdeos. En definitiva, quiso un ramo campestre a la vez que elegante. En él, ató un lazo del que prendía una medallita de plata de la Virgen de Guadalupe, patrona de México. 


Jaime se decantó por un chaqué clásico en color gris y camisa hecho a medida en Lander Urquijo. La corbata y el pañuelo eran de Scalpers





Los zapatos eran unos Lottusse clásicos y como complementos añadió unos gemelos que le regaló su hermana de botón planos en oro con sus iniciales grabadas además de llevar el reloj que Pipi le regaló en la pedida. 





La Iglesia del Monasterio de Valbuena fue testigo del sí quiero donde se reunieron para acompañarles tanto familiares como amigos. 

"El Monasterio de Valbuena probablemente sea uno de los lugares más bonitos y mejor restaurados de España y además está en plena Ribera del Duero rodeado de viñedos. Un enclave vallisoletano emblemático y muy atractivo para los extranjeros. 
Vinieron muchos invitados de México, Colombia, República Dominicana, Almería, Murcia, Barcelona..."

Duo Dolcissimo, dúo de violín, piano y voz, se encargó de poner la música a la ceremonia. 

Jaime entró al ritmo de 'Mrs Robinsson' tocado en violín y piano. 


Pipi entró acompañada por su padre mientras sonaba 'Something Stupid' de Nancy y Frank Sinatra

"Llegué a la iglesia en un Bentley clásico granate de mi tío. En un principio iba a ir caminando pero cuando surgió la idea del coche, tan espectacular no pude negarme". 




"La iglesia estaba maravillosamente decorada en tonos verdes y con margaritas blancas en honor a mi queridísima abuela ya que es su flor favorita. Algunas también eran amarillas porque le daban un toque alegre y desenfadado. Las columnas que hicieron para la entrada eran de ensueño". 








La pareja recuerda que los invitados salieron de la iglesia al ritmo de 'Summer Nights' de la película Grease. 

"Una canción bonita y animada que fue el preludio del cóctel". 


Convertidos ya en marido y mujer se trasladaron al claustro del monasterio, aunque antes decidieron hacer algunas fotos.





Ellos mismos se habían encargado de las minutas y el seating plan que fue inspirado en México, sus culturas prehispánicas y su colorido. 

"Lo pusimos en un mueble antiguo clásico decorado con pompones mexicanos de colores y corazones tejidos. Sobre él había un marco antiguo con los tarjetones del seating que llevaban impreso el mismo estampado de las invitaciones y la letra granate". 



La decoración de los espacios fue a cargo de la floristería Bergamota. Además, las chicas del monasterio les ayudaron a colocar muchos detalles que habían llevado previamente. Todo fue muy mexicano, estaba de pompones, borlas, corazones tejidos... todo muy colorido. 


El catering fue el propio del monasterio. Como el novio es de Santiago de Compostela no pudieron faltar los guiños a Galicia. Contaron con un puestecito de Estrella Galicia, pulpo a feira y vino blanco Albariño. 

"Hubo delicias de la tierra, como no podía ser de otra manera: mini pinchos de lechazo, torreznos y por supuesto tinto Ribera del Duero. Fue un cóctel muy largo y abundante que además estuvo amenizado por Cover Club. ¡Fue un auténtico exitazo!





La entrada al banquete la hicieron el ritmo de Raphael con 'Mi gran noche'"¡Fue brutal". 

A los invitados les sorprendieron con botellitas de mezcal artesanal de Oaxaca y de crema de mezcal de avellanas. Se trata de un licor típico mexicano muy difícil de encontrar en España. 

"El mezcal se toma con naranja y tajín, por eso, dimos una mini-botellita de tajín atada al mezcal y una etiqueta con nuestro logo y las instrucciones de cómo tomarlo. Además de la leyenda: "Para todo mal, mezcal y para todo bien, también". Los invitados las encontraron dispuestas en las mesas cuando llegaron al comedor". 



Tras la cena, llegó la entrega del ramo. Pipi lo tuvo claro y no dudó en regalárselo a su hermana. De ella asegura que es la niña de sus ojos además de su mejor amiga. 

"Fue al ritmo de 'This boots are made for walking', no se lo esperaba para nada y casi se muere de la emoción". 





En ese momento llegó el cambio de look de la novia. 

"Mientras los invitados pasaban a la sala de trabajos, un salón de piedra con bóvedas y columnas que transporta al siglo XXVI y tiene una acústica espectacular. Lo decoramos entero con papel picado con nuestros nombres y la palabra "love". 



"Cuando todo el mundo tenía ya la primera copa en la mano llegó la gran sorpresa. Un grupo de 8 Mariachis entró tocando en la sala y detrás de nosotros.





"Mariachis en vivo se encargaron de tocar y cantar 'Cielito lindo' y fue de lo más especial. Esa sensación de haber conectado por unos minutos nuestros dos mundos fue mágica". 



A partir de ese momento comenzó la fiesta y la barra libre. Contaron con candy bar y también fotomaton. No faltó detalle alguno. Hubo diademas de flores estilo Frida Khalo para las mujeres y bigotes mexicanos para los hombres. También pusieron bailarinas para que toda aquella que quisiera se deshiciera de los tacones y lo diese todo hasta la última canción. 










Del reportaje fotográfico y del vídeo se encargaron los chicos de Oui Motion

"Incluyeron un dron para captar el esplendor del monasterio y su maravilloso enclave entre viñedos de la Ribera y el propio río Duero". 


¡Muchas gracias Pipi y Jaime por compartir vuestro bonito día con nosotros!



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Comentarios

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