La boda de los arquitectos Cris y Edu en Cádiz

Llevaban más de un año esperando su gran día, y como muchas parejas, se vieron obligados a posponerla por la pandemia. Sin embargo, todo fue a pedir de boca y superó con creces las expectativas. 

Ambos se conocieron en Sevilla estudiando arquitectura hace algo más de 10 años y desde entonces se han vuelto inseparables. "Tuvimos mucho feeling desde el primer momento aunque no fue hasta tercero de carrera cuando nos atrevimos a dar el paso. Desde entonces trabajamos y vivimos juntos". 

Fue en el verano de 2019 cuando Edu le pidió matrimonio. "Estábamos de viaje en Rabat y para nada lo esperaba en ese momento. Edu me dijo que subiera a la terraza del hotel y entonces vi la cámara de fotos en una esquina en el suelo. No le di importancia y resulta que estaba "preparada" para grabar el gran momento. Se arrodilló y me lo pidió con un anillo de oro rosa y diamante coñac diseñado por él mismo".

A la vuelta del viaje la familia había preparado una fiesta sorpresa para poder celebrarlo todos juntos. A Cris le hacía especial ilusión compartir algo tan especial. 

La fecha inicial de su boda era el 26 de septiembre de 2020 aunque por las circunstancias tuvieron que posponerla. "El mayor cambio ha sido la celebración del matrimonio, y cuanto nos alegramos ahora. En principio nos casábamos por rito mixto en una pequeña capilla de Chiclana (él es católico y yo apóstata). Sin embargo, por aforo y otros motivos decidimos celebrar una boda civil en el mismo lugar de la celebración. Sin duda, ha sido un acierto porque la ceremonia no pudo ser más personal y emotiva ya que nos ha podido casar mi padre que es concejal. En unos meses celebraremos el rito mixto en la iglesia para cumplir con las creencias de mi marido". 

Ambos han tenido la gran suerte de poder celebrar la boda de sus sueños a pesar de todos los cambios e imprevistos que han tenido a lo largo de los meses de preparativos. "Nos consideramos muy afortunados. Justo el día de la boda eliminaron la restricción del uso obligatorio de las mascarillas al aire libre y además cuadró la fecha en un momento de relajación de las medidas. Teníamos un aforo superior al número de invitados y calculamos que más de un 70% de los invitados estaban ya vacunados con la pauta completa, lo cual fue una tranquilidad para celebrar el evento". 

Cris se encontró con una gran sorpresa el día de la boda. "Al levantarme ese día, mi hermana tenía todas las batas preparadas para mí, mi madre, mi suegra, mis cuatro damas y ella misma. Todas personalizadas con bordados con temática y fecha de la boda. Fue su regalo y no pudo ser más precioso". 


Del maquillaje se encargó Paula Crespo. Optó por llevar un maquillaje claro en los ojos y marcar los labios. Así es como más cómoda se siente Cris

El peinado fue obra de Lucía Pérez y consistió en un recogido cruzado bajo preparado para quitárselo durante la fiesta y dejarse el pelo suelto. Al recogido le añadió una pieza de Cherubina de lo más especial. "Mi idea siempre fue hacer referencia al mar con piezas sencillas y contemporáneas". 




Cherubina firma también su vestido. "Cuando fui a su atelier jamás esperaba enamorarme de una de sus piezas y resulta que lo hice ¡de dos! Escogí un vestido para la primera boda y al atrasarla por el covid lo cambié por una pieza que me enamoró más aún. Con este segundo me sentía tal y como siempre quise. Minimalista, empoderada y con un toque sexy". 

La cola a modo de capa fue un añadido idea de la diseñadora y "desde luego fue el toque más especial junto con los botones forrados de negro y personalizados con las iniciales Diz y Cisne". 


Por lo que a los complementos se refiere Cris buscó unos pendientes de oro rosa que rememoraran la idea del mar. Eran el modelo Petra de Mikana. "Madre e hija trabajan con piezas elaboradas en arcilla y me recuerdan mucho a las rocas marinas de Cádiz". 


Los zapatos fueron regalo de sus damas de honor. "Por supuesto, tenían que ser negros (mi color favorito). Fueron de Pedro Miralles, con unas tiras que formaban ondas enfatizadas por vinilos transparentes, recordando a las ondas que dejan las olas en la arena". 

El ramo lo creó ella misma. "Encargué varas de flor de algodón de Cádiz y ramas de hojas de encina de Trujillo, rematado en la base por una larga cinta de terciopelo negro. Es un ramo, desde luego, muy especial para mí". 

"No podía olvidarme de mi manicura obra de las artistas de La Santa Phobia, con forma de conchas marinas. Eran sencillas pero impresionantes. Hicimos pruebas unos días antes y tardaron dos horas y media en llevarlas a cabo", recuerda Cris. 

Lo cierto es que ambos optaron por firmas locales sevillanas. El chaqué de Edu, así como la mayoría de sus complementos, eran de Scalpers



Eligió una corbata burdeos con topos blancos de Tommy Hilfiger con grabado personalizado en el interior con las iniciales de ambos. 


Los gemelos de Emidio Tucci fueron un regalo de su prima. El reloj era un regalo muy especial de la familia de la novia ya que perteneció al bisabuelo de Cris

Los perritos de la pareja también fueron protagonistas. "Los anillos nos los trajeron nuestros bulldogs francés, Zaha y Foster guiados por nuestros testigos. Llevaron collares con pajaritas y correas con estampado de mármol blanco y detalles en oro rosa. Ellos son muy importantes para nosotros y no podían faltar en la ceremonia".

La ceremonia civil se celebró en el club Villanueva Golf en Puerto Real. "Lo tuvimos muy claro. El estilo era todo lo que buscábamos: sencillo, moderno, todo al aire libre y muy flexible en cuanto a la ubicación en cuando a los distintos momentos de la boda". 

Edu llegó acompañado de su madre que no podía lucir más elegante con un vestido de Pepita Dueñas y mantilla. 


Cris recuerda que llegó "en un buggie con su padre al volante. Fue muy divertido el momento hasta el lugar, incluso nos perdimos. Cuando llegué me puse muy nerviosa, pero al ver a Edu haciendo pucheros sin parar todo desapareció y de pronto solo estaba él". 


Toda la música corrió a cargo de Sonido 5 estudio. "Es la empresa de mi cuñado y nos regaló para ese día todos los equipos más chulos que podía haber". 

Para Cris era importante contar con sus damas de honor que, fueron sus cuatro amigas de siempre y vistieron unos trajes azules de Zara. Estuvieron muy pendientes de ella en todo momento. 

Recuerdan que fue una ceremonia de lo más emotiva así como divertida. 











El banquete se celebró en el mismo lugar. "Era lo que siempre había soñado". Evitaron en todo momento tener que trasladar a los invitados por tema covid y además de este modo ganaban tiempo ya que el evento terminaba a las 2.00 de la mañana por la normativa.

"Contamos con Nina Decora Eventos, quien organizó y decoró todo. Nos ayudaron a la hora de ubicar a los invitados, marcar los tiempos de la ceremonia y crear un espacio precioso para la celebración de la misma". 





Son arquitectos y amantes del diseño así que decidieron crear ellos mismos las invitaciones así como el seating para el que se inspiraron en una de sus pasiones: los cactus. "Cada invitado tenía su maceta con su nombre y a día de hoy nos dicen que siguen conservándolos". 


Por lo que a los centros de mesa se refiere también fue obra suya. "Estaban compuestos de bloques de hormigón y números de cemento armado. Las semanas de antes fueron una locura haciendo la mezcla y encofrado". 

El mismo restaurante del golf se encargó del menú. "Procuramos que hablase de nosotros así que lo configuramos introduciendo productos de Extremadura y Cádiz. En el cóctel pusimos una barra libre de pescaíto frito de la Bahía y degustaciones de patatera, torta del Casar... Fue en ese momento cuando ya comenzó la fiesta. Teníamos un saxofonista que lo amenizó con música actual y los invitados no pudieron evitar venirse arriba". 






"Entramos al convite saltando con los invitados con la canción "Baila conmigo", la fiesta ya no podía parar".

"Para nuestros invitados preparamos unos marca sitios a modo de agitador para identificar su copa, además de un tarrito de queso de Trujillo". 

Cris decidió dividir su ramo al tratarse de ramas de algodón y se lo regaló a su madre, su suegra, su hermana y sus 4 damas. 

Tras la cena llegó el gran momentazo como recuerdan los novios. "Teníamos preparado un flash move con la canción "From no won" de la película "El gran showman", donde participaron todos nuestros amigos". 

¡Las sorpresas no dejaron indiferente a nadie! Querían dejar sin palabras a todos y... ¡vaya si lo hicieron!


"Tras el baile comenzaron los fuegos artificiales y acto seguido comenzó la locura máxima: barra libre de tatuajes para los invitados, fotomatón de PhotoEvent Extremadura y barra libre de bubble waffle y pollofres de Marloop eventos". 



Las fotos fueron tomadas por Daniel Vega. "Es un gran profesional y amigo del novio desde la infancia. Se nota en las fotos que incluso él disfrutó mucho de la boda".

Para el vídeo confiaron en MJ videógrafos. "Los mejores, sin duda. Prepararon el montaje in situ de un vídeo resumen que proyectaron el mismo día y fue impresionante". 


Mil gracias Cris y Edu por vuestro cariño y por compartir con el universo Missbrideside vuestro gran día. ¡Os deseo la mayor felicidad!


Ana



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